Yavé vs Luzbel (III): Un discurso nada convencional

El embajador americano en la ONU ha negociado con suficiente antelación la presencia de los jefes de Estado mundiales en el alto organismo para escuchar en directo la intervención del líder extraterrestre ante la Asamblea General.

Sofía asiste como periodista acreditada y como científica experta en temas sociales y relaciones internacionales. La acompañan sus dos amigos, que en breve se incorporarán a sus puestos docentes, lejos de los vaivenes de la política.

Cada líder mundial ocupa su asiento. Se han reservado seis tribunas de honor, previamente consensuadas, por petición expresa del ilustre visitante, para el presidente de Estados Unidos, en calidad de anfitrión de la delegación extraterrena y líder de la primera superpotencia; para los presidentes de Rusia y China, las otras dos grandes potencias; para el representante del Consejo Europeo y para los secretarios de la OEA y de la Liga Árabe, puesto que dichos bloques políticos juegan un papel fundamental en el mantenimiento de la paz y el orden mundiales, aunque no siempre se hallen a la altura de su misión.

G-20 en 2017

El secretario general de la ONU acompaña en la mesa presidencial al jefe venido del espacio. Otros asientos secundarios han sido ocupados por personalidades relevantes del mundo de la política, la economía, la ciencia, la técnica, la cultura y el arte.

Todo el mundo en pie prorrumpe en cerrados aplausos cuando la delegación celeste hace su entrada triunfal en la llamativa  sala. Al frente de ellos aparece un ser de aspecto llamativo, que emana autoridad, respeto y sabiduría.

Nadie sabría calcular su edad, ni joven ni mayor, de porte majestuoso, mirada penetrante y ojos luminosos. Nadie sabría definirlo con precisión, puesto que escapa a cualquier canon humano, y su cuerpo parece desprender un halo de energía, que compenetra todo el recinto.

Los seres extraterrenos se dirigen a los lugares a ellos destinados y todos los presentes toman asiento.

El secretario general presenta a su inusual conferenciante en un discurso breve, político y extremadamente comedido. No desea generar conflicto alguno en un momento tan trascendental.

Tras breves aplausos, invita al jefe espacial a subir a la tribuna, en tanto él se retira discretamente a su asiento.

Con paso firme y decidido, sube al estrado el alienígena y cierra el micrófono, ante el estupor general. Comienza su presentación. Curiosamente, sus labios no se mueven, pero todos los presentes escuchan sus palabras en sus respectivos idiomas. En breve caerán en la cuenta de que se dirige a ellos telepáticamente:

A los hermanos y hermanas del planeta Tierra, paz y amor de parte de vuestros hermanos de la confederación de mundos de la galaxia.

Yo, Melkar, jefe de la delegación extraterrestre que ha descendido a vuestro mundo, he sido enviado por el representante del Consejo Galáctico de los Veinticuatro Ancianos para el sistema solar, Yavé, y por su jefe militar, Asthar Sheran o jefe santo, conocido por vosotros como el arcángel San Miguel, jefe de las milicias celestes y vencedor de Luzbel en la gran batalla cósmica que tuvo lugar en tiempos  lejanos de vuestra Historia.

Luzbel fue derrotado y sepultado en lo más profundo de vuestro planeta, en el infierno, según vuestros textos bíblicos. Vuestro astro, como muy bien conoce vuestra ciencia,  se halla ubicado en un extremo de la galaxia. Se trata de un planeta inferior (infernus), donde Luzbel ha ejercido su poder desde las sombras durante un tiempo determinado, tiempo que se acaba para él.

Os halláis a las puertas de una nueva era o final de un ciclo, que implicará un salto cualitativo muy importante y, por tanto, un aumento significativo del nivel vibratorio de la Tierra, al cual no podrán adaptarse los seres de bajo nivel moral, quienes desaparecerán de su superficie.

Asthar Sheran, jefe extraterrestre, según Siragusa y sus seguidores.

Vosotros llamáis a ese momento “juicio final”, porque, en efecto, significará el fin de un período histórico terrestre  y el comienzo de otro. Una nueva edad de oro se aproxima. La era cósmica de veinticinco mil años toca a su fin.

Ahora mismo ya habláis de la “era de Acuario”, que os conducirá a una nueva mentalidad más humana, tras los últimos coletazos de Piscis, momentos terriblemente duros por los que estáis atravesando en medio de grandes sufrimientos y catástrofes.

Los veinticuatro ancianos y sus representantes solares nos envían en misión de paz y ayuda a vuestro planeta en un momento crucial para vosotros. Podemos asesoraros en cuantos asuntos demandéis nuestro consejo y nuestra experiencia, pero no nos es dado interferir en vuestro desarrollo evolutivo. En realidad,  nos hallamos entre vosotros desde tiempos lejanos.

Falsos predicadores catastrofistas han hablado a lo largo de los siglos del fin del mundo y su destrucción total en medio de espantosas catástrofes. Siempre se han equivocado en sus fechas.

Las religiones han contribuido a crear un clima de terror en torno a tan dramático acontecimiento, porque el miedo doblega las voluntades y somete a los individuos al poder de los más fuertes.

No son cataclismos siderales los que os aguardan, sino el comienzo de un nuevo ciclo, hecho que acontece en todos los planetas de los innumerables sistemas solares que pueblan el universo. Todo evoluciona. Todo se renueva, al igual que la sangre dentro de vuestro organismo. Tal es la ley cósmica.

En vuestro caso, os halláis inmersos en un momento dramático, doloroso, por vuestros propios errores de cálculo, dado que habéis priorizado el desarrollo indiscriminado, falto de respeto a la Naturaleza, y ésta se ha rebelado, cual ente vivo que lucha contra una invasión vírica que intenta destruirlo. Y lo hace por propia supervivencia.

No son castigos divinos los que caerán sobre vuestras cabezas. No es un Dios colérico y ofendido quien ha decidido destruiros con sus rayos vengadores, sino vosotros mismos.

Toda causa tiene su efecto. Se trata de una norma universal, a la cual los budistas llaman ley del karma, que no significa venganza, sino la lógica consecuencia de las acciones que realizamos. Si ponéis una mano en el fuego, os quemáis.

Vuestro planeta, como cualquier otro astro, como vuestros propios cuerpos humanos, constituyen organismos que luchan por la supervivencia. ¿Acaso no reaccionan estos últimos contra un ataque externo?

Aceptáis con total normalidad combatir una enfermedad con cualquier medio a vuestro alcance, incluidos los medicamentos, porque deseáis sobrevivir. El universo camina hacia la vida, no hacia la muerte. Incluso ésta no constituye sino un breve paréntesis, un descanso entre existencia y existencia para proseguir el camino de la evolución.

Cuando un astro se desintegra, no desaparece sin más, sino que da paso a otro astro o conjunto de astros renovados, que utilizan en su propio beneficio las fuerzas creadoras del cosmos.

Todo lo que fenece lleva en sí el germen de una nueva vida, todo se reintegra de nuevo al orden natural. Vosotros mismos defendéis el principio físico de que “nada se crea ni se destruye; tan sólo se transforma”.

Si devastáis vuestra propia morada, ¿dónde hallaréis otra igual? Maltratáis vuestro planeta, un planeta maravilloso, con la contaminación de las aguas, el suelo y el aire.

Mueren los animales, sucumben las especies, generáis enfermedades, ensuciáis la atmósfera, modificáis el curso de las corrientes marinas, alteráis el clima…

El planeta se resiente, se defiende y responde con huracanes, terremotos, volcanes en erupción, cambios climáticos, inundaciones u otros desastres naturales.

No es el culpable de los males que os afectan, sino la víctima. Vosotros mismos los generáis atacando el sistema inmunitario del astro que os cobija.

Algunos llamáis a este proceso “la rebelión de los zigos” o liberación de las fuerzas naturales desatadas irresponsablemente.

Una reacción alérgica llega incluso a destruir al organismo que la desencadena por exceso de celo defensivo en su lucha contra las sustancias alergenas y en pro de su instintiva supervivencia.

Resultaría lamentable que devastarais vuestra terrenal morada. Vuestros propios científicos, vuestros movimientos de protesta, vuestros ecologistas y vuestros “indignados” llevan mucho tiempo alertándoos del peligro, pero no les habéis prestado atención  hasta el presente.

Aquí os halláis reunidos los dirigentes del planeta y nadie duda de vuestra buena fe a la hora de proteger los intereses de vuestros respectivos países; y eso os honra.

Sin embargo, cuando los objetivos resultan contrapuestos y cada cual defiende a capa y espada, de modo egoísta, su propia parcela, sucede lo que está sucediendo.

Debéis caminar en la misma dirección, buscando el bien común, por encima de las conveniencias personales, al margen de ideologías, credos y razas.

Es hora de que os planteéis un gobierno planetario, como existe en otros mundos no lejanos del vuestro. Un gobierno situado por encima de miopías nacionales, donde primen la libertad, la justicia social, la ética universal, y eso exige arrinconar a quienes se mueven exclusivamente por intereses particulares.

Contáis con grandes personalidades y con cualificados ideólogos para llevar a cabo dicho proyecto. Notables filósofos, como Bertrand Russell, ya lo preconizaron.

Diréis que disponéis de una organización mundial para tal fin, organismo que ha supuesto un gran avance en su momento, pero lastrado por el derecho a veto y por el excesivo peso de las superpotencias, frente al deficitario de los Estados del Tercer Mundo.

Debéis dar un paso al frente y acometer con valentía tan ambicioso plan, que convertiría en realidad esa aldea global de la que presumís, pero aún mera aspiración.

Poderosas Fuerzas Oscuras muestran su oposición y rechazo, porque tal logro perjudicaría sus miras oportunistas. Sólo conciben la globalización como un gran mercado de productores y consumidores.

Dominan vuestro planeta, disfrazados de poderes benéficos que potencian la ciencia, el progreso, la libertad y el desarrollo de los pueblos. Sin embargo, su avaro comportamiento sume irremediablemente al Tercer Mundo en la miseria y en el paro, en la explotación y en la incultura. Producen con gastos mínimos y venden caro.

Vosotros mismos mencionáis a diario sus nombres:

– Multinacionales que asientan sus fábricas en países pobres. Utilizan mano barata, con sueldos raquíticos y beneficios astronómicos, hasta el punto de convertirse en Estados dentro del Estado.

– Mercados financieros faltos de escrúpulos, que hunden a países débiles, que prestan a usura y que exigen sacrificios económicos penosos, a costa de generar conflictos sociales, desigualdades insultantes, más desempleo y más déficit público, en tanto sus dirigentes acumulan grandes fortunas, ciegos a las necesidades ajenas.

– Fanatismos culturales, raciales y religiosos, que no dudan en echar mano de la violencia y la falsa propaganda para imponer sus ideologías extremistas y demenciales.

– Mafias criminales e internacionales, que trafican con armas, drogas, órganos, personas y valores, que se adueñan de medios de producción y consumo, que se defienden con uñas y dientes frente a los poderes legítimamente constituidos y que se adueñan de porcentajes nada despreciables del PIB de los Estados en los que ejercen sus actividades ilegítimas.

– Paraísos fiscales donde fortunas de dudosa reputación blanquean dinero, ocultan sus negocios sucios y evaden cuantiosos impuestos a las arcas públicas, recursos imprescindibles para el desarrollo y buen gobierno de sus respectivos pueblos.

– Países que financian el terrorismo internacional, en nombre de supuestas venganzas contra supuestos opresores, lo cual aporta más dolor y más inseguridad a vuestra atormentada humanidad.

– Organismos internacionales creados para el desarrollo y progreso de los pueblos, que han renunciado a sus verdaderas finalidades y se han convertido en el brazo armado de los poderosos contra los débiles, imponiendo deberes y obligaciones que no rigen para ellos. Tales son el FMI, el BM, la OMC, el G-20…

¿Por qué consentís sueldos y sobresueldos de escándalo a ejecutivos y políticos avaros y jornales de miseria, disfrazados, en el mejor de los casos, de sueldo base para el resto? Creéis en la justicia social, pero permitís terribles injusticias. Vosotros tenéis la obligación de controlar a esos Estados dentro del Estado, y no viceversa.

Hablo de un gobierno mundial, donde todos los pueblos de la Tierra puedan tener voz y voto en igualdad de condiciones, donde nadie se imponga a nadie, donde no quepan los corruptos, donde se elija a los representantes políticos por su valía y honestidad, donde se respeten escrupulosamente los derechos humanos y se trabaje por el bien común.

Un gobierno que erradique la pobreza, el paro, la explotación del débil por el fuerte, la guerra, el terrorismo y las enfermedades que asolan el planeta, que se guíe por una moralidad universal, donde no tengan cabida el fanatismo, la xenofobia, el rechazo por razón de raza, sexo, cultura o religión.

Vuestro planeta se halla en grave riesgo nuclear y ecológico. Lo sucedido recientemente en Japón debe haceros reflexionar. Se trata de una seria advertencia. La energía atómica puede resultar nociva, y así lo reconocen vuestros expertos. No os limitéis a evaluarla desde un punto de vista meramente económico, sino científico y ético.

Debéis potenciar las energías renovables, aunque ello implique importantes sacrificios. ¿Cuánto invertís en armas? ¿Cuánto cuesta una guerra? ¿Cuánto derrocháis innecesariamente?

Los dirigentes de la galaxia han decidido intervenir ya, y a tal fin responde nuestra visita. No somos invasores, sino hermanos cósmicos. Un desastre en vuestro hábitat afectaría al sistema solar en su conjunto, incluso a otros mundos  próximos.

Todo en el universo se halla interrelacionado            . Nada queda al azar. “Todo forma parte del Todo y el Todo está en todo”, escribió hace siglos el sabio egipcio Hermes Trismegisto.

Entendemos que las Fuerzas Oscuras del planeta bloquean soluciones urgentes e inaplazables, porque no les convienen. Sus intereses particulares vienen a  traducirse  en ingentes beneficios para sus arcas y en un manejo casi absoluto de los resortes del poder, por encima del que corresponde a los gobiernos terrestres, que con relativa frecuencia doblan la rodilla ante sus imposiciones y exigencias.

Conocéis perfectamente las causas de vuestra impotencia y de la parálisis de tan alta institución, cuyo objetivo básico  fundacional consistía en propiciar la paz y el progreso de todos los pueblos de la Tierra.

¿Por qué se rebelan los pobres? Por las terribles desigualdades sociales, que les abocan al desempleo y al hambre en un mundo que dispone de recursos suficientes para sobrevivir en condiciones dignas.

¿Podéis continuar cerrando los ojos a las terribles hambrunas del Tercer Mundo, al hacinamiento masivo de refugiados en campamentos desabastecidos, a los genocidios que se cometen contra tantas poblaciones civiles indefensas? ¿Podéis dormir con la  conciencia tranquila?

¿Cuántas naciones son dueñas de su propio futuro? ¿Aparece la ONU como un foro de países libres, respetuosos de los derechos humanos, cuyos dirigentes trabajan por el desarrollo y el  progreso  de sus conciudadanos? En teoría, sí; en la práctica, queda mucha tarea por delante.

Las relaciones agresivas entre pueblos y culturas fomentan el fanatismo y el terrorismo, que caminan de la mano de la pobreza, de la injusticia social y de la ignorancia. Occidente derrocha y el Tercer Mundo muere de hambre.

No es nuestra intención invadiros, imponeros nuestra civilización por la fuerza, pero el final de los tiempos ha llegado y el salto hacia adelante se producirá inexorablemente. Y nosotros, vuestros ángeles custodios ayer, hermanos del espacio hoy, os acompañaremos en este momento crucial.

Nuestra misión tocará a su fin una vez hayáis encauzado correctamente vuestro proceso evolutivo. Dispondréis de nuestro desinteresado asesoramiento. Nada os impondremos. Si no propiciáis a tiempo un golpe de timón, destruiréis vuestra civilización, vuestra convivencia y vuestro hábitat.

Propongo formar comisiones mixtas para abordar conjuntamente los múltiples problemas que os aquejan. Contáis con nuestra valiosa experiencia. Nuestras elevadas civilizaciones pasaron por situaciones parecidas hace miles de años: “Donde estáis, estuvimos. Donde estamos, estaréis”.

Únicamente actuamos cuando el riesgo de destrucción masiva nos afecta. ¿Acaso no intervenís vosotros en países cuyo devenir pone en peligro la seguridad mundial?

En tiempos antiguos orbitaba entre Marte y Júpiter un planeta, que fue devastado por una reacción nuclear en cadena. El actual cinturón de asteroides constituye un mudo testigo de la tragedia. Todo el sistema solar sufrió las consecuencias.

¡Que la paz y el amor sean con vosotros!

Sobre Eliseo Nuevo 17 artículos

Soy psicólogo y orientador, actualmente jubilado. He sido profesor y jefe del Departamento de Orientación en diversos institutos de la Comunidad de Madrid a lo largo de mi vida profesional. He impartido Psicología en segundo de Bachillerato, amén de mis años anteriores en la Enseñanza básica como profesor y orientador.

Igualmente, por mi profesión, he impartido frecuentes charlas sobre psicología y pedagogía: autoestima, inteligencia emocional, habilidades sociales, orientación académica y profesional, el mundo de los sueños, grafología...

He llevado a cabo una escuela de padres y madres durante muchos cursos. También he desarrollado diversas conferencias sobre temas parapsicológicos (extraterrestres, reencarnación…), sobre la cultura y la religión egipcia, etcétera. Asimismo, he intervenido en diversas mesas redondas sobre temas psicológicos, pedagógicos y parapsicológicos. Además, han aparecido varios artículos míos, de carácter educativo en revistas como "Escuela Española", “Cosmos”, etc.

Finalmente, tengo varias publicaciones, que podéis consultar en la sección de Mis obras


    Mis estudios
  • Licenciado en Filosofía y Letras, sección Psicología, por la Universidad Complutense de Madrid, y curso de especialidad en Psicología Pedagógica, en la escuela de psicología de dicha universidad.
  • Dos cursos de Filología Hispánica en la misma universidad
  • Actualmente, estudio Historia del Arte en la UNED.
  • Cursos de Grafología, Hipnosis, etc.
  • 2 comentarios

    1. Sobre Yave vs Luzbel- 1.
      Ojalá pudiera leerse esto en todos los círculos de poder….
      En este tiempo actual, de turbulencias políticas y sanitarias, no viene mal un rayo de esperanza….

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