Identificación con el héroe

Fiestas, mitos, ritos y nuevos dioses

Todas las épocas y culturas han tenido sus fiestas religiosas: rompen la monotonía de la vida cotidiana, sirven para reforzar ideologías, facilitan la mejora de las relaciones sociales, son vehículo de cultura, facilitan el comercio y el consumo… El ser humano busca la trascendencia porque se siente minúsculo ante la grandeza del Universo y el poder de los elementos naturales.

Toda fiesta tiene su liturgia, a través de la cual se implora el favor de la divinidad para asuntos mundanos o espirituales. En realidad, nos movemos en un mundo de ritos y símbolos tanto en la ciencia como en el arte o la cultura. Los objetos cotidianos se elevan a la categoría de símbolos: el pan simboliza el alimento material o espiritual; la guadaña, la muerte; el mar, el inconsciente colectivo…

Los ritos tienen como finalidad revivir acontecimientos míticos o religiosos que sucedieron en épocas lejanas o legendarias (martirios, milagros, hazañas…) y facilitan la identificación de los fieles con las ideas que en tales acontecimientos se desean transmitir. El ser humano no puede vivir sin mitos, ritos, leyendas y héroes, como no puede vivir sin alimento. Si no existen, se crean.

¿Acaso el hombre moderno, orgulloso de su ciencia y su técnica, no recurre también a los mitos y a los ritos? Basta que pensemos en un triunfo deportivo de altos vuelos: héroes, vidas legendarias, copas de Europa, himnos, banderas, procesiones (Cibeles, Neptuno), ofrendas a la Virgen patrona, etc. El culto al héroe (artista, futbolista, torero…) en el fondo es un intento de   identificación con él, lo cual nos hace creernos héroes también a nosotros.

“Hemos ganado”, dice el forofo del fútbol. ¿Acaso ha jugado él? No, pero su identificación con los triunfadores le hace sentirse triunfador a él también. Es un mecanismo psicológico que nos hace trascender nuestra vulgaridad y nuestros complejos de inferioridad, a la vez que demuestra que todos o casi todos tenemos nuestros dioses a los que tributamos culto.

 Todo el mundo desea sentirse importante alguna vez en su vida, porque en el fondo todos buscamos el éxito, no el fracaso; el progreso, no el regreso a las cavernas; la evolución mental, cultural y espiritual, y no la involución animal. Cuando ésta se manifiesta, sale a relucir el ser primitivo y salvaje que nadie quiere ser, sale a flote el asesino, el violador, el estafador, el déspota. Entonces se impone el instinto sobre la razón, el inconsciente sobre el consciente, la incultura sobre la cultura, la violencia sobre el diálogo.

Todos los pueblos y culturas han tenido sus fiestas, sus santos, sus héroes, su mitología. Forman parte del proceso de identificación humano con modelos sociales, morales o espirituales.

El niño aprende a identificarse con los adultos imitándolos. La sociedad primitiva ha evolucionado culturalmente identificándose con sus héroes a través de los ritos religiosos, dado que la cultura estaba en manos de los sacerdotes.

El problema surge cuando nos preguntamos qué tipos de héroes nos proponemos imitar. ¿A los personajes de los diversos programas televisivos relacionados con la “prensa del corazón”, cuyo objetivo esencial es crear morbo? De ese culto se preocupan los grandes sacerdotes de los medios de comunicación social, que asumen a la vez funciones inquisitoriales. Quien no pase por el aro, a la hoguera del olvido y del desprecio. Lo que no se anuncia, no vende. Pero, ¿quién decide lo que se anuncia? ¿Quién propone lo que hemos de ver en la televisión, qué moda hemos de seguir, qué ideas debemos defender…? Los ideólogos del consumo y la publicidad, los empresarios que pagan, los que mueven los hilos del mundo. He aquí la nueva religión, con sus sacerdotes, sus ritos, sus mitos y su culto.

Sobre Eliseo Nuevo 19 artículos

Soy psicólogo y orientador, actualmente jubilado. He sido profesor y jefe del Departamento de Orientación en diversos institutos de la Comunidad de Madrid a lo largo de mi vida profesional. He impartido Psicología en segundo de Bachillerato, amén de mis años anteriores en la Enseñanza básica como profesor y orientador.

Igualmente, por mi profesión, he impartido frecuentes charlas sobre psicología y pedagogía: autoestima, inteligencia emocional, habilidades sociales, orientación académica y profesional, el mundo de los sueños, grafología...

He llevado a cabo una escuela de padres y madres durante muchos cursos. También he desarrollado diversas conferencias sobre temas parapsicológicos (extraterrestres, reencarnación…), sobre la cultura y la religión egipcia, etcétera. Asimismo, he intervenido en diversas mesas redondas sobre temas psicológicos, pedagógicos y parapsicológicos. Además, han aparecido varios artículos míos, de carácter educativo en revistas como "Escuela Española", “Cosmos”, etc.

Finalmente, tengo varias publicaciones, que podéis consultar en la sección de Mis obras


    Mis estudios
  • Licenciado en Filosofía y Letras, sección Psicología, por la Universidad Complutense de Madrid, y curso de especialidad en Psicología Pedagógica, en la escuela de psicología de dicha universidad.
  • Dos cursos de Filología Hispánica en la misma universidad
  • Actualmente, estudio Historia del Arte en la UNED.
  • Cursos de Grafología, Hipnosis, etc.
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